Las muletas son un instrumento que ayuda a las personas a poder movilizarse, tras sufrir una lesión en sus extremidades inferiores, ante lo cual es necesario tomar en cuenta algunas recomendaciones para caminar correctamente, ya que al principio cuesta trabajo.  

Uno de los errores más comunes que se cometen al caminar con muletas, es que se usan los dos brazos indistintamente, y lo primero que hay que hacer es proteger la parte donde está la herida o la fractura, es decir, nuestra extremidad buena es la que tiene que trabajar más.

El pie que no tiene herida debe estar detrás del cuerpo y el débil por delante. De esta forma se crean tres puntos de apoyo para controlar todo el peso del cuerpo. Hay que observar que los dedos del pie más debilitado estén alineados con el bastón.

Cuando se camine, lo correcto será mover el pie bueno primero, la muleta después y por último el pie débil. Mediante la práctica se debe conseguir mover las muletas junto con el pie malo.

Se recomienda que se den pasos cortos y no caminar con prisas, lo que ayudará a mejorar la técnica para caminar con las muletas.